Viajes

¡ No va más ! : Las Vegas

Texto: Nieves Gzs. Leal Publicado: 28 de febrero de 2013


Las Vegas

Las Vegas es una ciudad irreal, localizada en el medio del desierto de Nevada. A la luz del día, el sol la hace intransitable, y su combinación con el viento de alta temperatura, semeja un secador de pelo a tamaño gigante apuntándote sus bocanadas de aire tostado.

Su desarrollo se produjo tras la segunda guerra mundial, pero su nacimiento no se lleva mucho tiempo con esa fecha. The Sin City, la Ciudad del Pecado, está diseñada al detalle para pecar. El ser humano ha hecho todo lo posible por crear un oasis de libertad... ficticio si no dispones de dinero, o no eres capaz de conseguirlo, pero oasis al fin y al cabo, para el que pueda disfrutarlo.

Cuando se conducen 2.000 km y se llega de nuevo a ella, tras pasar varios días entre cañones de variado tamaño, se aparece de manera improvisada en el espacio mesetario que dejan las montañas que la rodean. Millones de luces dan la bienvenida en la oscuridad profunda de la noche, rompiendo abruptamente la monotonía de las últimas millas, como una luminosa e infinita alfombra.

Las Vegas es una ciudad imitadora de ciudades, uno puede tomar una góndola y darse un paseo por una impostora Venecia, subir a una réplica casi real de la torre Eiffel, pasear por el arco del triunfo parisino, caerse por Montecarlo, cruzar el puente de Brooklyn, ver una modesta estatua de la Libertad, alojarse en una pirámide egipcia, sentirse en un teatro romano o meterse en la piel de unos piratas.

Las Vegas

Bellagio, es el único hotel casino, demostrador de una identidad propia. Lujo al máximo, pero agradablemente diluido. Su lago en la parte frontal con su espectáculo de luz, fuentes y música se hace casi perfecto desde el gazpacho con langosta y aguacate que se degusta desde el restaurante francés Mon Ami Gabi situado estratégicamente al otro lado de la calle. La oferta gastronómica tiene un calibre que permite tomar jamón ibérico español, caracoles franceses, la mejor pasta fresca italiana, o Asia en la mesa. Todo puede ser encontrado en los platos de Las Vegas.

En la misma dimensión se encuentra el listado de espectáculos en la ciudad. La agenda de las superestrellas siempre tiene una fecha para actuar allí, así como el Circo du Soleil, magos, cómicos y cualquiera cuya dedicación sea el entretenimiento.

Por cierto, uno de los "peligrosos" pasatiempos en la zona, es el de disfrazarse de Elvis y Dolly Parton acabando la madrugada en las numerosas wedding chapels, así que por menos de 100 dólares puedes ver cambiado tu estado civil.

Aunque, la ciudad tiene vida 24 horas, la nocturnidad es su seña de identidad. Las Vegas existe cuando el sol se pone, el resto es un letargo, un recreo, una dulce espera hasta que el día cierra, y la luna avisa que es hora de desperezarse. La gente con toda la gama imaginable de vestimentas –bermudas, chanclas, corbatas y versaces-, pasea por la animadísima The Strip con su copa de cóctel en la mano, apuestan elevadamente en las mesa de dados del hotel Bellagio con las fichas blancas de 5.000 dólares, y gastan centavos en las menos pudientes tragaperras del Hotel Flamingo.

Se puede ver al tipo con acento hispano ganando 10.000 dólares, en un suspiro, los escaparates de Prada, y al tipo con acento hispano abrillantando las escaleras por las que me deslizo a las tres de madrugada. ¿Es el mismo que abrazaba a su chica elegantemente ataviada con unas sandalias de precio escandalosamente elevado tras ganar los 10.000? No, no es el mismo, la vida no le trató de la misma manera que a su compatriota.

Eso es Vegas. Un contraste de luz y oscuridad de calor en la calle y frío congelador en los casinos, de fichas blancas y abrillantadores, de alturas de 108 pisos con atracciones y Starbucks, y caídas que llevan a dormir en la parada del autobús, de prostitutas baratas vestidas de saldo, prostitutas princesas, de vidas de ensueño y de realidades que sueñan.

Apuesta al rojo o al negro, pero la apuesta segura es Las Vegas.

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2 Comentario:

#1 Cuca28 de febrero de 2013 18:50

Maravilloso relato lúdico donde soñar despierto es posible,parece ser un parque de atracciones para adultos donde los guiños de los neones hipnotizaran al viajero,gracias por mostrarlo tan cercanamente.

#2 Conchi03 de marzo de 2013 20:17

Es una realidad que no está alcance de todos. Lo que más me gusta es que estás en una ciudad y dentro de otras muchas. Y me encanta eso de casarse en 10 minutos estilo -Elvis.

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