Escanciando lluvia en Asturias: LLANES

Autor: Nieves Gzs. Leal

Publicado: 28 de Junio de 2012

α) Llueve. Estamos en el mirador de Andrín desde el que se avista la redondeada playa Ballota y 180 grados de verde costa asturiana, que incluye el pintoresco pueblo de Llanes. Hace viento. Las olas blancas y espumosas chocan contra los acantilados, que en nada invitan al chapuzón. La temperatura no llega a 10°C, reajustamos los abrigos y disfrutamos de la paradoja; la climatología es adversa y disuasoria pero por ello las vistas, son solamente nuestras. Al girar los talones aparecen las montañas de Picos de Europa. Las altas cotas están nevadas, incluso algunas cubiertas por la niebla. Queda claro mensaje: hoy no haremos cumbre.

β) Plan alternativo. Por la senda costera llegamos a la parte este de Llanes, donde recibe el Palacio Partarríu. Parada obligatoria de la ruta cinematográfica que ha elaborado el ayuntamiento, para destacar lugares de famosos rodajes. ¿A cuál corresponde éste?

En la zona del puerto, resalta un colorido rompeolas obra de Agustín Ibarrola (Los Cubos de la Memoria), mientras que en el casco antiguo se puede pasear entre Casas Indianas, y de haber interés peregrino visitar la Basílica de Santa María (siglo XV), hito del Camino de Santiago. Nos recomiendan “El Cuera” para saciar sed y hambre. La ensalada de cogote de bonito y tomate caramelizado gustó mucho, y tanto o más la carne a la piedra y el bacalao. También caímos más tarde, por “El siete puertas”, con un menú de día y de noche que como opción anti crisis funciona muy bien.

γ) Nuestra residencia temporal, la fijamos en el Hotel Indiana Golf en San Roque del Acebal, lo que permite: pasearse por Llanes (a 2 km), subir a Picos, circular por la autovía del Cantábrico para posibles excursiones, y caminar unos hoyos en el Campo de golf La Cuesta de Llanes. El edificio es la remodelación de una bonita casa indiana. Su tranquila terraza, el calor del sistema de hilo radiante, el zumo de naranja natural por la mañana, y el tesoro repostero llamado Yolanda que hornea diariamente bizcochos y tartas, reflejan cuidado, interés y esfuerzo, lo que deriva en una estancia IMPECABLE.

δ) El clima algo mejorado nos anima a estirar las piernas. Plantamos el segundo desayuno de la mañana en Arenas de Cabrales, testigo permanente del macizo montañoso de Picos, para conducir hasta Poncebos, inicio de rutas como la subida a la base del Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes) o del río Cares. Elegimos Bulnes, único pueblo de Asturias sin acceso por carretera, pero solucionable en una hora y cuarto a pie (4 km) por un recorrido paralelo al río Tejo y de tranquila subida. Si la forma física no te acompaña u otras cuestiones, queda la opción agradable de utilizar el funicular que en 7 minutos, salva los 400 metros de desnivel y permite llegar como un pincel. En Bulnes damos cuenta de las viandas y sufrimos un importante chaparrón, así que, iniciamos la vuelta (1 h) con dos buenas motivaciones: evitar otro impacto acuático y hacer ganas para la ingesta de queso cabrales, escanciando, esta vez sí, sidra en lugar de agua.

ε) Vuelve a llover. Nos mantenemos a cubierto en La Quinta Guadalupe sede de la Fundación Archivos de Indianos en Colombres. Indiano, se denomina al emigrante de finales del XIX, a lugares como Argentina, Méjico o Cuba, y que tras su éxito regresa al lugar de origen. Los capitales retornados de América generaron un fenómeno arquitectónico propio y esta casa azul es un impresionante ejemplo de ello. A la hora gastronómica decidimos alcanzar el pueblo pescador de Tazones; nombre peculiar que pudiera tener origen en los tazones de leche, que los lugareños ofrecieron al futuro emperador Carlos V, cuando desembarcó por primera vez en España (1517) procedente de Flandes. La calle principal está colmada de restaurantes, y seleccionamos “El Imperial”. La carta, no parece ser muy útil, el pescado a comer es el que descansa en una caja blanca en la puerta del restaurante. Me dedico a las navajas y a esperar al virrey. El pescado de piel rojiza arriba a la mesa a la vez que una ligera lluvia. Será nuestra invitada al paseo y café en Ribadesella.

ω) Repaso mentalmente si dejamos algo. De soslayo miro el termómetro que me cuenta 26°C, y siento, por primera vez, los rayos del sol asturiano. Enciendo el motor del coche y sonrío, volvemos a casa.

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10 Comentarios:

#1 Pepe P28 de Junio de 2012 22:05

Gracias Nieves. Con o sin lluvia yo este verano me voy a Asturias.

#2 Conchi28 de Junio de 2012 22:45

¡¡Por fin el blog!! ¿a cuántos sitios nos llevaras?. Muchas gracias. Conchi

#3 Raul28 de Junio de 2012 23:00

Ya me he suscrito. No pienso perdermelo

#4 Astrid29 de Junio de 2012 10:07

Congratulations!!! Lo he leído con gran entusiasmo y aunque conocemos la zona me han entrado una ganas locas de volver.

#5 Cuca29 de Junio de 2012 23:22

Maravilloso destino,pendiente quedo de escaparme a Asturias!

#6 Soni01 de Julio de 2012 10:57

Vaya... tal y como lo cuentas no parece un el mismo lugar que conozco y dan ganas de volver a verlo con tus ojos. ;-)

#7 Felipe 01 de Julio de 2012 13:41

Ya que estais alli arrimaros a la iglesia/cementerio de Barro, en marea baja o alta tiene unas fotos muy buenas. Y si quieres ir a la playa (aunque no haga buen tiempo) ir a Poo, agua y cervecitas a partes iguales.
Encantado de saludarte Edurne

#8 Nieves 01 de Julio de 2012 14:14

Toda la razón Felipe. Las vistas desde la Iglesia de los Dolores son espectaculares. La tenéis en la galería de imágenes (foto 10).

#9 Merce03 de Julio de 2012 20:56

Muchas gracias Nieves.Un trabajo muy interesante que nos vendrá bien a los que no viajamos tanto

#10 Rafa08 de Julio de 2012 13:31

Solo añadir una cosita. Bulnes perdió gran parte de su encanto desde la creación del funicular. Supongo que es el precio del progreso. Ha pasado de ser una aldea con gallinas sueltas por calles sin empedrar a una aldea con calles empedradas y terrazas de bares.

Para aquellos que quiera dar un pequeño paseo para ver un poco de lo que antes era bulnes, recomiendo subir al \"castillo\", también conocido como Bulnes de Arriba.

Y si el espíritu aventurero os puede, una pequeña caminata hacia el monte de La VarerA, os acercará a la Canal del Balconsín. Espectacular canal parte de la ruta original de subida al Naranjo de Bulnes.

Saludos

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