¿Dónde quedamos?

El lagar de Isilla

Texto: Nieves Gzs. Leal Publicado: 24 de enero de 2014


Horas de calma en la localidad de La Vid, pueblecito burgalés a orilla del río Duero, donde hace pocos meses se ha dado vida a una antigua casa de estilo indiano, convirtiéndola en un hotel enológico llamado el Lagar de Isilla.

El lagar de Isilla

El hotel es un alegato al buen gusto, donde se referencia el vino en cada detalle decorativo. Sus habitaciones —no hay dos iguales—, acogen al viajero desde la originalidad de la temática, sin olvidar el objetivo del descanso y disfrute. La nuestra —Monasterio—, espaciosa y con vistas a las viñas y al Monasterio de Nuestra Señora de La Vid, recuerda al interior de un lugar de recogida espiritual, tal vez buscando la imagen y la semejanza del que se encuentra a pocos metros de distancia.

La ducha de piedra, con su efecto cromático en azul, los grifos en cascada, los productos de la Chinata, las toallas mullidas de abundante algodón, colgadas en botellas de vino maleadas al calor, conjuntan una agradable estancia, fruto de esfuerzo y de calidad.

El Lagar de Isilla


Además, en su restaurante, de confortable entorno, probamos la típica sopa castellana, que nos hizo entrar en calor ante las bajas temperaturas de invierno. Platos tradicionales como las mollejas, comparten espacio en la carta con algo más arriesgado, como el canelón de rabo de toro al oporto con espuma de apio y rábano.

Otro capítulo son los postres, que endulzan el final de una comida enaltecida por los vinos de su bodega.

El Lagar de Isilla


Una bodega especial porque lleva su sello. El Lagar de Isilla produce sus propios vinos en el complejo industrial que se encuentra anexo al edificio principal del hotel, y que permite ser visitada, y degustada, ya que al final de la misma ofrecen cata. Una agradable actividad que permite saborear el exigente trabajo que llevan a cabo y que a nuestro parecer, lo realizan con calidad “Gran Clase”, como su sociable tinto dulce La Casona de la Vid, perfecto para las tertulias invernales.

El Lagar de Isilla


Si logras escapar del envolvente efecto acogedor del Lagar de Isilla, y la temperatura exterior te lo permite, camina al cercano Monasterio de La Vid, un tranquilo paseo cultural, que llenará los espacios, en esta escapada.

El lagar de Isilla


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